La mesa está servida: ¡Cómete Francia!

Gastronomía francesa

Francia es una de las cocinas más valoradas del mundo y hasta recibe el tratamiento de Patrimonio Cultural Immaterial de la Humanidad. Por eso te recomendamos que explores a fondo las maravillas de la gastronomia francesa en tu periplo por esas tierras.

¿Dónde vas a ir? Ya sabes que Francia está dividida en regiones: Picardía, Baja Normandía, Poitou-Charentes, Lemosín, Languedoc-Rousillon, Alsacia, Borgoña… la lista sigue hasta los 27, la mayoría de ellos continentales y unos pocos de ultramar. ¿Y esto qué le importa a mi estómago?, pensarás. ¡Pues le importa mucho! Porque mediante el nombre de las regiones se conocen los productos más destacados de la geografía francesa, los que llevan Denominación de Origen o Apellation d’origine contrôlée.

Empezando por el sur, en la región de Midi-Pyrénées encontramos el famoso queso Roquefort y el vino Cahors, un caldo potente, ideal para tomar con carnes rojas. De Aquitaine son los pimientos de Espelette y las ciruelas de Agen. Los pimientos de Espelette son de sabor suave y aromático, en absoluto picantes y las ciruelas pasas de Agen sirven en multitud de postres y aperitivos, como en el clafoutis o el far breton. El Muscat de Rivesaltes es el vino dulce emblemático del Languedoc-Rousillon y el vino de Mosela, aunque con más producción en Alemania, se destaca en Lorena. Y el reconocido Camembert es típico de Normandía. ¿Quieres más? ¡Nunca terminaríamos si empezamos a hablar de vinos! Francia es la productora vinícola por excelencia: 17 regiones productoras con 750 denominaciones de origen. ¡Eso son más de 16.000 marcas! Y los quesos no se quedan atrás. Hemos mencionado unos cuantos pero cabe añadir otros muchos más: el livarot, el munster, el brie, el comté, el mimolette, el reblochón… ¡podríamos comer un queso distinto cada día del año!

A estas alturas seguro que ya estás salivando. Y te debes estar preguntando qué platos te depara la cuisine française. Déjame que te cuente que encontrarás una variedad tan grande que seguro que satisface tu gusto. En la región de Alsacia, en casi cualquier parte, podrás probar la carpa frita. Y en Aquitania, el exquisito confit de canard o el magret de canard: el pato es la estrella principal. Allí, en concreto en la comarca de Gironde, podrás probar la lamprea à la bordelaise y los canelés, unos dulces perfumados con ron y vainilla que están recubiertos de una capa de caramelo. En Auvergne encontrarás los sabrosos grattons y en su comarca del Cantal el delicioso aligot, una elástica preparación de queso fundido mezclado con puré de patatas. Las lentejas verdes del Puy son también de Auvergne, de Haute-Loire, y las puedes probar en uno de los cruceros por el Sena en París que WePlann te trae con tanto amor.

No nos olvidemos de los caracoles de Bourgogne, la crêpe de Bretagne, las rillettes y el nougat de Tours, en el Centre. Si visitas Île de France no puedes olvidarte de probar la quiche con berros y si vas al Languedoc-Rousillon, una de sus magníficas cassouletes de carne. Tampoco puedes dejar pasar los dulces de Lorena, como el budin de Nancy, las magdalenas de Liverdun, las croquets de Saint-Mihiel o los macarons de Boulay-Moselle.

Pasaría aquí toda la tarde enumerando estofados de buey, salsichas deliciosas, pescados magníficos como el sábalo asado sobre hojas de parra, mariscos bañados en la salsa perfecta tal como los mejillones a la provenzal y dulces dulcísimos como el gâteau à la broche, hecho sobre fuego directo, las peras al vino Beaujolaise o el bizcocho cruz de Saboya. Pero creo que no podría decir casi ni una gota del verdadero placer que esconden tras de sí estos platos.

Así que no queda más remedio que viajar a Francia y probar alguna de estas delicatessen. ¡O todas!

Escrito por Rosa Molinero, sibarita y apasionada de las humanidades y la cultura. Escribe productos y contenidos en WePlann.com

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