París en bicicleta: conoce la ciudad pedaleando

(Foto: Isabella Giordano)

Pedaleando por París me di cuenta de lo agradable que es conocer una ciudad plana sobre dos ruedas. Para vivir en São Paulo, que está repleto de colinas no tengo el increíble hábito de andar en bicicleta, aunque tengo amigos y familiares ciclistas, casi nunca paseo por la capital de esta manera. Algunos de ustedes pensarán, “¿tenía que ir a París para descubrir cómo es buen pedaleo?”. Tal vez con el viento refrescante de otoño, sobre un claro cielo azul y una buena bicicleta, tuve una nueva perspectiva de lo que es  hacer un tour de bike – hablando desde el paseo y hasta el turismo.

En los meses de octubre y noviembre, París merece ser vista y apreciada, pues irradia tonos naranja y dorado que van a conquistarte. Además de ser demasiado grande para conocerla únicamente a pie (si es en bicicleta se vuelve lo suficientemente pequeña para no cansarse de más), sus medios de transporte público omitirán un precioso tramo para disfrutar. Entre un autobús lleno, donde será imposible mirar a través de la ventana, o un viaje de media hora  bajo tierra, siempre consideraré un paseo en bicicleta vigorizante.  Una cosa es cierta: la próxima vez que vaya a París, sin duda alguna volveré a pasear por la ciudad en bicicleta.

Itinerario

weplann_blog_pt_22nov_03(Foto: Isabella Giordano)

El tour pasó por algunos de los principales monumentos de París: la espetacular Torre Eiffel, el imponente Pont Alexandre III, el colorido Jardín de Tuileries, el gigante Museo de Louvre, la curiosa Plaza de la Concorde, el clásico Museu d’Orsay y el Domo de los Inválidos, donde está la tumba de Napoleón. A lo largo del trayecto, había algunas paradas para que un guía explicase un poco sobre la historia de cada lugar. De manera sencilla y relajada, aprendí sobre las maravillas que me rodeaban, sin darme cuenta, recorrí aproximadamente diez kilómetros y medio.

Estas son algunas de las curiosidades más interessantes que descubrí en este tour:

  • Frente a la Torre Eiffel, en el parque Champs de Mars, está el Mur pour la Paix (Muro por la Paz). Los 12 paneles de vidrio, con la inscripción de la palabra paz en diversos idiomas, fueron instalados en el 2000. Inspirado en el  Muro de los Lamentos de Jerusalén, la obra – que cuenta con ranuras para que los visitantes dejen mensajes de paz – generó discusiones polémicas por bloquear el estilo de paisaje “postal” de la Torre Eiffel. Una ironía esto ¿verdad?
  • La tumba de Napoleón está debajo de un domo de oro, el cual es parte de el Hôtel des Invalides (Hotel de los Inválidos) – donde también está el Musée de l’Armée (Museo de las Fuerzas Armadas). Armas, guerras, cañones… ¿no te parece tan emocionante como la Venus de Milo o la Mona Lisa? ¡Error! La cantidad de historia que está ahí te sorprenderá. ¡Además, esta cúpula es uno de los grandes monumento de París! Consejo: si vas al Museo Rodin, tendrás una vista espectacular de la cúpula si caminar por el jardín.
  • La Torre Eiffel fue herencia de la Exposición Universal de 1889, así como el Puente Alexandre III en la edición de 1900 de este mismo evento. Considerado uno de los más bellos puentes de París, fue un regalo de Rusia para Francia. Su extravagancia se traduce en bellas estatuas de bronce y lámparas de luz que roban la atención de todo lo que está a su alrededor – así mismo la emblemática Torre Eiffel. Es muy común ver a parejas tomarse fotos con su ropa de boda (¡yo misma vi uno cuando pasamos por ahí!).
  • El primer Arco del Triunfo no es el gigantesco arco que todos conocen. Por orden de Napoleón, el Arc de Triomphe du Carrousel (localizado en frente del Louvre), fue el primer arco construído. Sin embargo, como fue construído con prisas, acabó siendo demasiado pequeño para que las tropas lograran cruzarlo. Napoleón, entonces, ordenó que se diese una vuelta alrededor del arco (por eso es llamado carrusel) y después se construyó el famoso y conocido Arco del Triunfo.
  • Diferente a los muchas otras personas imaginan, el Louvre cuenta con algunas entradas. Para evitar la multitud, opta por ir por las escaleras detrás de las estatuas de ángeles (que se encuentran en frente del museo) o por la puerta que tiene dos estatuas de león. En vez de hacer fila para entrar por la pirámide de cristal, toma una foto y ve hacia alguno de estos accesos alternativos, ¡Ahorrarás mucho tiempo y paciencia!

weplann_blog_pt_22nov_02(Foto: Isabella Giordano)

Uno de los aspectos más destacados del paseo fue el Jardín de Tuileries. Por desgracia, no está permitido pedalear ahí. Por esto, tuve que bajarme de la bicicleta y empujarla a un café – donde tuve una pausa para comer algo y apreciar la vista. También está prohibido pisar el césped del jardín, lo que ayuda a mantenerlo. Y si te detienes observar, te darás cuenta de que el lugar es una especie de museo al aire libre, com estatuas de reconocido artistas como Rodin, Giacometti y más.

Sí. Después de París, andar en bicicleta ahora está en mis planes. ¿Quieres dos incentivos más? Es económico y sustentable. No pierdas la oportunidad de hacer este recorrido: reserva tus entradas para el tour en bicicleta aquí.

¿Y tú? ¡Comparte con nosotros más sugerencias de paseos en bicicleta!

Escrito por . Ciudadana del universo, periodista y escritora. Ama cualquier tipo de viaje y comida. Es creadora de Contenido en WePlann.

Traducido por Alejandra Ramírez. Cinéfila, amante de la vida y adicta a las palomitas. Creadora de Contenido en WePlann.

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