Exprime París con el Paris Pass

Crucero por el Sena, París.

Crucero por el Sena

¿Cuántas veces hemos viajado a algún lugar y nos ha dado la sensación que no lo hemos conocido suficiente? Ya sea por tiempo, por colas kilométricas, por motivos económicos o por mil razones más, da igual. El caso es que vuelves a casa y explicas lo que todo el mundo; que has visto la Torre Eiffel, la Torre de Pisa, el Big Ben…lo de siempre. A mi también me ha pasado y estoy seguro que a vuestr@s amig@s también, y no mola. No mola porque lo que todos queremos es decir que hemos llegado y arrasado toda la ciudad, enseñar 456 fotos en nuestro smartphone y saturar todos los timelines de Facebook, Twitter e Instagram con los lugares tan in que hemos visitado. Lo quieres tú, lo quieren tus amigos y lo quiero yo.

Pero el presupuesto suele ser ajustado, el tiempo también y además a mi, personalmente, las colas me ponen nervioso. Así que la última vez que fui a París decidí hacerme con un París Pass. La Ciudad de las Luces era un destino demasiado importante para mi como para dejarlo escapar así como así. Era mi responsabilidad visitar los mejores lugares, hacer las mejores fotos y ser la envidia de todos mis amigos: ése era mi objetivo.

Así que allí me véis equipado en la puerta de mi hotel, con una tarjeta idéntica a una de crédito llamada París Pass, dispuesto a comerme la ciudad.

El pack incluía un Bono de Museos, para visitar gratis más de 55 museos y monumentos de la ciudad. Además, como a mi me gusta ver las cosas en detalle, me permitió visitar cada sitio de interés las veces que quisiera durante la vigencia de la tarjeta. También incluía un Bono de atracciones para visitar las mejores experiencias de la ciudad, como por ejemplo un crucero en el Sena, el Musée Grévin, una visita a la torre panorámica de Montparnasse ¡e incluso una cata de vinos! Pese a que este bono sólo podía ser utilizado una vez en cada lugar de interés, lo disfruté hasta el último momento. Lo más importante es que el París Pass también incluía un París Metro Pass que me permitió tener viajes ilimitados en metro, autobuses y trenes RER en la zona del centro de París. Y aunque yo no soy muy fan, también tenía a mi disposición un Cupón de Les Cars Rouges, estos típicos autobuses rojos descapotables para turistas que dan vueltas por la ciudad, y tenía una vigencia de dos días consecutivos.

Con mi tarjeta me dieron un libro a color con las instrucciones y los lugares que podía visitar con el París Pass, así que me lancé a por ellos.

Debo decir que conseguí unas fotos inmejorables, y el Louvre, el Centro Pompidou, el Musée d’Orsay, la basílica de Saint-Denis, la catedral de Notre-Dame, la Ópera Garnier e incluso el mismísimo río Sena se rindieron a mis pies, ¡sin colas ni pagos extra!. Además, cuando quise saciar mis instintos consumistas en las reconocidas Galeries Lafayette, al mostrar la tarjeta en caja me hicieron un 10% de descuento, y como me había gastado más de 30€ (no seáis cotillas, ¡no voy a dar datos exactos de mi poco autocontrol!), me obsequiaron con un regalo por cortesía de las Galerías.

 Catedral de Notre Dame, París.

Catedral de Notre Dame, París

Así que ya véis, me volví a casa con la sensación de haber exprimido mi viaje, lo disfruté sin esperas innecesarias y ahorré lo suficiente como para llevar regalos a familia, amigos y mascotas. Si viajas a París, hazme caso, ¡házte con un París Pass! Te saldrá muy a cuenta.

Escrito por WePlann, reserva increíbles experiencias de viaje.

Un pensamiento en “Exprime París con el Paris Pass

  1. Mary macias
    Abril 23, 2015 a las 10:18 pm

    Fantastico Paris, nunca me cansaria de repetir visitarla

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