Mi aventura en segway por Barcelona

Visitar Barcelona en Segway

Tour en segway por Barcelona. Vistas de la Barceloneta, el paseo marítimo y las torres Mapfre.

Hace unos días me propusieron visitar Barcelona, mi ciudad natal, en segway. Aunque parezca mentira, siendo de aquí, hay muchas cosas que desconozco de mi ciudad y, aunque me da algo de vergüenza admitirlo, no fue hasta el año pasado que visité por primera vez La Sagrada Familia, como dice el refranero español: ‘En casa del herrero, cuchara de palo’. Así que, como os podéis imaginar, acepté sin reservas esta oportunidad de visitar la Ciudad Condal en segway.

Para mi era toda una aventura, nunca me había subido a un segway, y teniendo en cuenta mi fama de patosa, el estómago no dejaba de darme vueltas ¿Sabría montarme en ese cacharro? ¿Me estamparía contra el suelo? ¿Perdería el control y provocaría un accidente? Cuántas dudas y sólo unos minutos para averiguarlo.

Me acerqué a la hora señalada en mi E-ticket a la Plaça Sant Jaume, esa donde están el Ayuntamiento de Barcelona  y la Generalitat, a esperar a mi guía, Amanda. Llegó super puntual a la cita señalada y nos condujo hasta las oficinas de Segway tour en Barcelona, dónde nos entregaría el segway correspondiente, nuestro casco de seguridad y una botellita de agua.

Éramos un grupo reducido, no más de 8 personas por monitor, la gran mayoría estadounidenses y alguno que otro barcelonés, como era mi caso. Ya todos con nuestro equipo preparado, nos dirigimos a la zona de entrenamiento, donde acontecería mi primer round con el segway.

Amanda nos explicó el funcionamiento de este transporte tan curioso. Resulta que el truco está en el equilibrio. El segway se mueve gracias a la inclinación del cuerpo, si te inclinas hacia adelante, el segway avanza, si te inclinas hacia atrás, el segway retrocede y en función de la intensidad de la inclinación puedes regular la velocidad. En cuanto a la dirección, funciona como una bicicleta o una moto, girando el manillar en la dirección a la que quieres ir. ¿Suena sencillo, no?

Para mi asombro, después de familiarizarme con el segway, no se me daba nada mal adentrarme por las callejuelas de Barcelona y esquivar, personas, perros y algún que otro vehículo, sin atropellar a mis compañeros. ¡Reto superado! ¡Qué gran satisfacción!

Iniciamos el tour por el gótico y después de unas pocas calles llegamos al Museo Picasso de Barcelona edificio que ha aprovechado los restos de la muralla romana para ser edificado, en un momento, retrocedemos a la época romana de Barcelona.

Tras haber pasado unos minutos en el siglo II, retomamos nuestro camino en dirección al Carrer Ample, conocido como tal porque era la calle más grande de Barcelona en el SXVI, donde nos encontramos con la Basílica de la Mare de Déu de la Mercè, dedicada a la patrona de Barcelona: la Mercè.

Tras unas explicaciones llenas de historia y curiosidades, Amanda nos lleva dirección Barceloneta, atravesando el puerto, donde paramos para ver el monumento a Colón, que ya no viste los colores del Barça y cuyo dedo índice mide ¡50cm!

Atravesamos la ciudad hasta llegar a la playa de la Barceloneta, que cada año atrae a miles de turistas a la costa catalana. Esta playa se creó con motivo de las Olimpiadas del ‘92, igual que todo el complejo del puerto y al Villa Olímpica, una remodelación que ha posicionado a Barcelona como una ciudad que recibe con los brazos abiertos a los ciudadanos del mundo.
Allí, escuchando las explicaciones de Amanda, no hacía otra cosa que pensar en quedarme un ratito estirada en la arena cual lagarto tomando el sol o darme un chapuzón en el mediterráneo.

Ya casi finalizando el recorrido, llegamos a un mirador desde el que se puede divisar Montjuïc, el Tibidabo y el maremagnum.
Una parada en boxes, estiramos las piernas y refrescamos el gaznate con un poco de agua frente a las torres Mapfre, los rascacielos más grandes de Barcelona.

Ya de camino al punto de salida, pasamos por delante del edificio Gas Natural, uno de los edificios más impresionantes que jamás he visto a nivel arquitectónico, ya que todo el peso de la planta elevada se soporta sobre el cuerpo central. ¡Espectacular!

Dirección al punto de encuentro, ya no temía por mi torpeza sobre el segway y casi me hubiera marcado algún slalom por las calles de Barcelona.

Sin duda, fue una experiencia muy divertida, conocer Barcelona en segway, aprendí mucho acerca de la historia y los orígenes de la ciudad y me enfrenté a un segway, como toda una campeona. Recomiendo esta actividad para todos los que quieran experimentar una nueva forma de realizar turismo que no tenga nada que ver con los convencionalismos de los autobuses turísticos. Una actividad que se puede disfrutar con amigos o en familia y que especialmente recomiendo para realizar con niños pequeños.

¿Te animas a subir al segway y conocer Barcelona?

Escrito por , lengua vívida e imparable, risa contagiosa y foodlover. Estoy en todos los “fregaos” de WePlann.com.

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